Historias y reflexiones que recogen mi recorrido e impulsan a vivir con atención y recursos
Aprender y transformarse
Aunque no es fácil de explicar, cuando sentimos este equilibrio todo el sistema reacciona con una fusión de sentido y afirmación. Esto aplica a las posturas de yoga pero también a cualquier otra postura que adoptemos en la vida, todos nuestros roles y labores se benefician del uso oportuno de la energía disponible. Porque, como ya sabemos, la energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma.
Darle vida al yoga
Un yoga vivo no es un estilo de yoga, sino una declaración de intenciones y una propuesta de valentía en la que el debate y el estudio son más importantes que la homogeneización y la afiliación. Aceptamos movernos con la sensación de que no hay verdades absolutas pero con la certeza de que nuestro compromiso es verdadero y tendremos que andar y desandar el camino múltiples veces. Por suerte, esto nos hará sentir más vivas.
El calor razonable
Siempre he pensado que nuestra perspectiva cambia la experiencia. No cambia el evento, pero matiza la manera en la que se introduce en nuestro sentir y cómo constelamos con la realidad a partir de ahí.
Hace muchos años, cuando nos trasladamos a las montañas de Madrid, entendí por primera vez el sentido del frío. Pasar frío cuando la naturaleza te rodea tiene mucho más sentido que pasarlo entre asfaltos y comercios.
La tolerancia, la curiosidad y la ecuanimidad como protectores del discernimiento
La idea de que la posturas se hacen de una sola manera, tienen una sola historia o hay verdad en un único maestro siempre me ha puesto los pelos de punta y el cerebro en alerta.
Creo que lo más peligroso que podemos encontrar reside en aquellas personas que se erigen como sabias y esconden fanatismos e ignorancia profunda que transmiten sin pudor alguno.
Hay un orden que no inventamos (Retiro formativo en Ibiza)
Los textos védicos llamaron a esto Ṛta; el orden cósmico subyacente, la verdad que sostiene el movimiento de todo lo que existe. No es una norma impuesta desde fuera, sino algo más parecido al pulso que late bajo la superficie de la realidad.
El yoga nació, en parte, como una práctica de sintonización con ese pulso. Y, sin embargo, en muchos contextos contemporáneos, esa dimensión casi ha desaparecido.
Cuando la práctica avanza ¿a qué nos referimos?
La práctica de asana (posturas) no es la única técnica del yoga. Tiene su relevancia y su valor y, por supuesto, es especialmente importante en una sociedad sedentaria y tecnológica.
Inicialmente, asana se refería solamente al asiento de meditación, Hoy en día incluye un catálogo casi infinito de posturas para promover la vitalidad y facilitar una conciencia ampliada.
Entrar y salir de estados elevados
Salir y entrar de lo cotidiano siempre nos proporciona oportunidades para conocernos y conocer el mundo. Así experimento yo los cambios de escenario y los encuentros humanos.
Me reincorporo a la vida en Ibiza tras una inmersión en naturaleza y actividades elevadas que me han dejado flotando en un poso de bienestar y sentido.
Practicar con sentido II (cuerpo, movimiento y naturaleza)
Algunos temas se convierten en ejes principales de nuestra vida. Como los grandes éxitos de la radio, los vivimos una y otra vez, como palabras y también como eventos concretos.
En realidad, muchos de estos temas no son especiales, o sí lo son, pero como su esencia es universal acaban siendo muy inclusivos.
Practicar con sentido I (afán de libertad)
Mi afán como practicante y transmisora de yoga siempre ha sido explorar con libertad las propuestas de esta disciplina En esta libertad, he huido de doctrinas, dogmas, linajes rígidos y formadores que no invitan a la reflexión.
Me he mantenido interesada en las bases filosóficas e históricas tanto como comprometida con la observación para entender los contextos socioculturales en los que enseñamos e intentamos entender las prácticas hoy en día.
¿Es el yoga realmente beneficioso?
Hacernos preguntas es de importancia vital para aprender y refinar lo que ya sabemos. Además, nos puede ayudar a matizar las ideas fijas que tenemos, en un ejercicio de sensatez y flexibilidad.
Por accidente acabé dedicada a la educación. Viniendo de estudiar sociología y de una profesión creativa siempre me alertó mucho el carácter dogmático de algunas personas que encontré por el camino.
Iniciar es continuar (con aromas renovados)
Año y cifra estrenar. Pausas y reuniones integradas y nuevas miradas hacia el futuro. A eso se prestan los primeros días del año.
Cuando paramos o cambiamos ritmo se nos abre la posibilidad de contemplar nuestra vida desde nuevos prismas. Esto puede ser inspirador y esclarecedor.
Mirarnos a nosotras mismas desde fuera y al mundo desde dentro promueve la necesaria sensación de novedad que colapsa de manera positiva en una onda de partículas poderosas llamada intención.
Viajar, sentir y ampliar
Hace diez días emprendí el viaje familiar que marca nuestro cierre de temporada. Estos viajes asimétricos y descoordinados siempre le dan un color especial a nuestro sentir; nos obligan a ser imaginativos con propuestas y formatos.
Yoga contemporáneo: trazando puentes
El yoga contemporáneo es el que estamos viviendo aquí y ahora, exactamente en el momento en el que hablamos de él.
Pertenece al tiempo o época en la que vivimos.
Hablar del yoga como algo que existe aquí y ahora es importante para poder manejarlo y tratarlo como el elemento precioso que es.
Enseñar para la transformación y la felicidad
Enseñar no es entretener pero puede generar regocijo. Para ambas partes. Esto se debe a que el aprendizaje tiene el poder de ofrecer placer debido al encuentro con nuevas ideas y experiencias y al incremento de la sensación de misterio y desafío positivo.
Debemos mirar a todas las personas igual, pero no podemos ver a todas iguales.
Esta es una de esas grandes paradojas de la educación y también fuente de algunas confusiones.
No todas las personas son iguales. Pero debo mirar a todas igual.
Como educadora debo mirar a todas las personas igual: con interés, respeto, curiosidad, compromiso, empatía, amabilidad, ecuanimidad.
Desapego selectivo, apego inteligente.
La filosofía del yoga no propone un desapego absoluto sino un apego selectivo. Al menos según mi interpretación y la de algunos estudiosos.
Mi propuesta es considerar ese apego selectivo en el marco de nuestra propia cultura, situación, aspiraciones y vitalidad.
Espacios para la práctica, la investigación personal y la educación continua
Mis clases regulares son un espacio de compromiso y placer. Funcionan hace muchos años y están siempre evolucionando para ofrecer profundización y creatividad relevante.
Todas las semanas abro espacios para practicar y aprender de mi mano sobre las cosas que estudio y voy aprendiendo en el territorio que investigo.
Integrar, soñar y vivir.
Pocas cosas hay más saludables y gustosas que integrar lo que vamos viviendo. Aunque no siempre es fácil o no sabemos cómo hacerlo, integrar es lo que nos deseo a todo@s para cerrar este año.
Desde la la perspectiva de la neurobiología interpersonal del psiquiatra Daniel Siegel, el cerebro sano es el cerebro integrado.
El futuro en el presente
Estar aquí y ahora es de gran valor para mí. Establecer mi presencia en lo que está ocurriendo me permite estar disponible y poner al servicio mis recursos momento a momento.
Curiosamente, este estado de presencia lo logro especialmente gracias a organizar mi agenda con suficiente tiempo como para poder reposarme en los procesos que cada aventura precisa.